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¿Qué ver y hacer en Trinidad?

En Trinidad no tendrás tiempo de aburrirte, es sin duda una ciudad con mucha riqueza cultural y arquitectónica que no deja indiferente a sus visitantes. Por ello, es considerada la ciudad museo del Caribe.

A la hora de decidir cómo organizar la visita a Trinidad, y para sacarle el mayor partido posible, tenemos que organizar el itinerario por la tipología de turismo que queremos hacer.

Por un lado, tenemos la ciudad en sí misma que aporta muchos rincones y edificios importantes para visitar, por otro, las playas con su icónica Playa Ancón y finalmente los alrededores, con las cascadas, el Parque Natural de El Nicho, Topes de Collantes y numerosos lugares igual de interesantes. Ah y por supuesto, donde comer y cenar y donde tomar los mejores cócteles de la ciudad, pero esto último, os lo contamos en otro blog dedicado en exclusiva a este apartado.

Empezamos entonces nuestro itinerario por la majestuosa ciudad. Como edificios principales destacan:

  • Museo Municipal de Historia: ubicado en el antiguo Palacio Cantero, fue construido por Don José Mariano Borrell y Padrón un rico hacendado azucarero local.

Es uno de los edificios históricos que más llama la atención a los visitantes, ya que contrasta con el estilo colonial de la ciudad, y encuentra su máxima expresión en el arte cosmopolita del siglo XIX.

La casa, conocida desde entonces por el Palacio de Cantero, pasó sucesivamente a propiedad de distintos miembros de la familia hasta que en abril de 1920 es traspasada a la sociedad “Antonio Mauri y hermanos”, quienes la emplearon como sede de su empresa dedicada a la recolección y almacenamiento de tabaco. En junio de 1947 pasa a manos de la Asociación Pro-Trinidad, que la dedicó durante mucho tiempo a Escuela de Artes y Oficios.

Cabe destacar la riqueza de sus pinturas murales realizadas por pintores artesanos locales en su inicio (1839) y posterior aporte por parte de pintores italianos en 1860.

Las diferentes estancias de la casa, así como gran parte del mobiliario original aún se conservan y pueden ser visitados. Cada sala, está dedicada a una etapa o acontecimiento histórico destacado.  

En este bello edificio, podremos conocer una amplia muestra de piezas y documentos históricos de la villa, que nos explicarán con gran exactitud como se fundó la villa.

  • Museo de Arqueología Guamuhaya: fundado el 15 de mayo de 1976 muestra en ocho salas permanentes objetos pertenecientes a las comunidades aborígenes que vivían en la región centro-sur de la Isla de Cuba durante la etapa precolombina, además de algunos artículos valiosos de la etapa colonial, de la ciudad y los valles cercanos. Se encuentra ubicado en la antigua Casa de Padrón.
  • Museo Romántico: Este Museo ocupa el antiguo palacio de los Condes de Casa Brunet, situado en la Plaza Mayor de la ciudad de Trinidad. Perteneció a una de las familias más ricas de la época colonial, los condes de casa Brunet. El museo se inauguró en 1974. El edificio tuvo dos etapas de construcción: la planta baja data de 1740 y se conoce como la vivienda de la familia Silva y Álvarez Travieso hasta 1807, que es comprada por José Mariano Borrell y Padrón, quien mandó a construir la planta alta en 1808. Recrea en sus catorce salas el ambiente de una típica residencia colonial trinitaria de los años 1830-1860 con una muestra de muebles y artes decorativas de los siglos XVIII y XIX.

En la actualidad, es uno de los edificios más visitados en Cuba.

  • Museo de Arquitectura Colonial: posee siete salas de exposiciones y está ubicado en la antigua casa de la familia Sánchez Iznaga, también conocida como “la casa azul”, muestra el desarrollo arquitectónico de la ciudad.

Se trata de una vivienda clásica, concebida por dos unidades independientes en un principio, que ha mantenido invariable el estilo del período colonial, datadas en 1738 una y 1785 la otra, se refunden en una sola alrededor de los años 80 del siglo XIX.

La naturaleza de las piezas que atesora la institución, permite que el visitante pueda distinguir los elementos que caracterizan la arquitectura local, aquellos que convirtieron a Trinidad en la Ciudad Museo del Caribe, entre ellos se destacan: molduras, tablillas de techo, herrajes, ladrillos aplantillados, fragmentos de tirantes y diferentes tipos de puertas que posibilitan distinguir la historia de los trinitarios.

Consta de ocho salas de exposición permanente, donde se exhiben objetos de valor excepcional.

  • Museo Nacional de la Lucha Contra Bandidos: está ubicado en el antiguo Convento de San Francisco del siglo XVIII de Trinidad. Lo más característico del edificio es su campanario amarillo, el único punto del edificio original desde el que se puede disfrutar de unas maravillosas vistas panorámicas.

En este museo, inaugurado en 1984, se ilustran los combates de las milicias castristas contra las bandas contrarrevolucionarias que en la década de los sesenta operaban en la Sierra de Escambray.

  • Casa de la Trova de Trinidad: Esta casa data de 1777 y consta de portal, sala comedor, corredor, habitaciones y patio interior.

Hoy en día, se ha convertido en centro de encuentro, reunión y disfrute de trovadores, y visitantes.

  • Iglesia de Santa Ana: Fue un templo religioso construido en la calle Santa Ana. Desde su construcción hasta sus últimos días fue centro de referencia para los más fieles seguidores católicos y cristianos, actualmente está en ruinas, aunque resulta interesantes su entorno para el visitante.
  • Iglesia Parroquial Nuestra Señora de la Caridad: edificio construido entre 1717 y 1727 y situado sobre una plataforma elevada. Conserva la imagen ecléctica de su fachada. En su fachada principal está la imagen de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre. Su mayor patrimonio se encuentra en ser, además, el segundo templo edificado bajo la advocación de la Virgen de la Caridad.

Terminado nuestro recorrido por la ciudad, el siguiente punto de nuestro viaje tiene que ser necesariamente nuestra joya:

  • La Península de Ancón, con sus increíbles playas. A tan solo 12km del centro histórico de Trinidad, nos encontraremos con las playas de la Península de Ancón, bañadas por el Mar Caribe y consideradas de las mejores de la costa sur. Los amantes del buceo y el snorkel encontrarán grandes concentraciones de coral negro y una rica fauna marina.

Después de darnos un merecido descanso en nuestras majestuosas playas, es momento de visitar los alrededores de Trinidad, pero sin abandonar la provincia de Sancti Spíritus. Entre los imprescindibles, destacamos:

  • Torre Manaca-Iznaga: nos encontramos con una antigua finca azucarera situada a unos 15 km de la ciudad de Trinidad, en el amplio Valle de los Ingenios.

Son numerosas las leyendas que existen acerca del origen de la Torre Manaca-Iznaga, que se sitúa entre los años 1815-1830. Esta torre campanario de 45 m de altura permitía la continua vigilancia de los esclavos en las plantaciones de azúcar, evitando la posibilidad de huida. Las campanas situadas en la parte alta de la torre marcaban el inicio y final del horario de trabajo. Además, servían para dar aviso en caso de incendio.

Esta interesante construcción, puede ser visitada, aunque debes estar preparado para subir los siete niveles de escalones que te esperan para llegar hasta lo más alto de la torre. Merece la pena, ya que, desde lo más alto, se puede divisar la finca donde se ubicaban la fábrica de azúcar, la mansión y los cobertizos de los esclavos, además de las amplias extensiones de naturaleza que tu vista sea capaz de distinguir.  Si necesitas un refrigerio después de esta intensa subida, podrás disfrutar de ello en el restaurante ubicado en la mansión.

También podrás adquirir distintos objetos de recuerdo, como figuras, mantelerías y mucho más, realizados por los artesanos locales, que se sitúan a modo de mercadillo a lo largo del camino hacia la Torre.

  • Topes de Collantes: Uno de los puntos más visitados de Topes es su balneario, ubicado en plena Sierra del Escambray. Aunque si eres amante de la montaña y del senderismo, este será tu destino favorito. Destacas numerosas rutas, como el Sendero Vegas Grandes, que es la más popular, ya que, discurre a través de las plantaciones de café durante unos dos kilómetros y medio, y donde podrás disfrutar de casas tradicionales, acantilados y por último el conocido Salto del Caburní, una espectacular cascada donde refrescarte al final de la ruta. Otra ruta destacada es la Gruta La Batata, donde la flora y fauna te sorprenderán. Al finalizar la ruta, nos encontramos con una cueva con piscinas naturales.

Otra ruta interesante es la de la Hacienda Codina, un maravilloso rancho que cuenta con baños de lodo medicinal. En el camino hacia la Hacienda, encontrarás los bosques de bambú, la Cueva del Altar y la Isla de los Enamorados, que culmina en un impresionante mirador natural desde el que puedes observar todo el Valle de los Ingenios, la más destacada zona de producción azucarera.

  • El Nicho: En este punto del recorrido, abandonamos la provincia de Sancti Spíritus y nos paramos en Cienfuegos, en un paraje que no deja indiferente a ningún visitante y que se convierte en un de los principales puntos de nuestra visita. El Nicho es un enclave del Parque Natural Topes de Collantes. Su nombre proviene de una preciosa cascada de aguas cristalinas que hay en el río Hanabanilla.

En este bello paraje encontramos numerosas cascadas que van sorprendiendo al visitante a cada paso que da. Para llegar hasta la cascada hay que recorrer un precioso sendero natural de algo más de un kilómetro conocido como el Reino de las Aguas, en el que podrás descubrir la fauna y flora de la zona.

Goza, además, de numerosas piscinas naturales en las que refrescarse, como la poceta de los enamorados.

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